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Publicado el

17
junio
2021

Análisis de Resident Evil VIII: Village

La saga de videojuegos Resident Evil ha pasado por todo tipo de escenarios, personajes y mutaciones del originario virus T, no obstante, sigue reinventándose tanto en jugabilidad, como en narrativa y en horas de juego (aproximadamente 10h, dependiendo del tipo de jugador y dificultad elegida).

La historia de Resident Evil VIII: Village resulta ser una digna continuación de la anterior entrega: Biohazard. El argumento se desarrolla en un pequeño pueblo rumano cubierto de nieve y con seres inimaginablemente fuertes en comparación con los zombies de Raccoon City.

Ethan Winters es el protagonista de esta historia, a quien pudimos conocer muy a fondo previamente en Resident Evil 7: Biohazard. Ethan y su mujer Mia tienen una hija llamada Rosemary; cuando la paz parece haber llegado a su hogar, el personaje de videojuegos anteriores; Chris Redfield, aparece en escena para complicarle la vida a la familia Winters. Rosemary desaparece y Ethan se encuentra solo en la oscuridad de la noche cubierta de nieve en un remoto lugar escondido.

Los personajes de Resident Evil VIII: Village

El indiscutible protagonista es Ethan Winters, padre de familia con serias dudas en lo referente a la felicidad de su mujer y su hija. Seguidamente tenemos a Chris Redfield, hermano mayor de Claire Redfield y ex miembro de los S.T.A.R.S.; Chris es uno de los personajes más conocidos y queridos debido a su amplio recorrido en la saga, aunque bien es cierto que en Village tiene un papel un tanto…dual.

El Duque es uno de los personajes más enigmáticos del videojuego, ya que parece no ser un mero comerciante en los diversos escenarios; como lo era el conocido Buhonero (Resident Evil 4)… ¿Deberíamos fiarnos de él? Como novedad, el Duque forma parte de la historia en forma de conexión con otros personajes y escenarios; algo que no habíamos visto antes en otras entregas de la saga.

Cabe destacar que en Resident Evil VIII hay una notable mayoría de villanos que de personajes, digamos, con una moral semi-intacta. La primera y más conocida es Lady Dimitrescu y sus hijas, Bela, Cassandra y Daniela, quienes aparecen en el escenario del castillo de la aldea; todas ellas son vampiresas de gran poder cuyo nacimiento oculta un oscuro secreto…

Posteriormente encontramos a Karl Heisenberg, Salvatore Moreau y Donna Beneviento/Angie. Estos tres villanos deberán ser derrotados para llegar a la verdaderamente terrorífica y malvada villana principal, a quien sirven los personajes previamente citados. Ella es Madre Miranda, de quien poco sabemos desde el comienzo del videojuego, pero quien será un personaje IMPRESCINDIBLE para comprender todo cuanto sucede en la pequeña aldea rumana, que va mucho más allá de hombres lobo y aldeanos con ínfimas ganas de ayudar.

Si bien es cierto que en Resident Evil Village no hay zombies al igual que en su predecesor, podremos encontrar barreras de todo tipo, ya sean hombres lobo (lycans) o criaturas sospechosamente poderosas a las que nos tendremos que enfrentar sin mirar atrás.

La jugabilidad de gran calidad

Llegados a este punto y tras 25 años de entregas de la saga de Resident Evil, podemos decir con total seguridad que Village se ha superado con el nivel de jugabilidad en lo referente tanto a controles como a interacciones con el medio que rodea a Ethan Winters.

Resulta importante destacar que, como seguidores de la saga, ya sabréis; los videojuegos de Resident Evil siempre han destacado por la cantidad de coleccionables y pequeñas investigaciones en los emplazamientos para conseguir que el mapa pase de rojo a azul: esto consiste en buscar hasta en el más ínfimo rincón, dentro del juego. Podrás encontrar desde Leis (moneda rumana) hasta ganzúas necesarias para abrir cajones que contienen más pequeñas recompensas o munición.

Los controles son prácticamente los mismos que en su predecesor Resident Evil VII: Biohazard, sin embargo; desde el comienzo parecemos contar con menos espacio que en el anterior videojuego, por lo que tendremos que negociar con el Duque para comprar más espacio con esos Leis de más que hemos encontrado.

Los puzles y enigmas a resolver nunca han sido tan asequibles para los jugadores de Resident Evil, si bien es cierto que existen algunos con una mayor dificultad que otros; en el caso de Village pueden resolverse con una lógica aplastante, nada que ver con sus predecesoras aunque también entrañen cierta dificultad en ciertos casos. Por ello, en lo referente a los enigmas que resolver manualmente, Resident Evil VIII resulta poner al espectador y jugador en un nivel mucho más bajo que en las demás entregas.

Los escenarios de village

A primera vista se puede asegurar el escenario principal y que aparece pasados los diez primeros minutos del juego -o menos- que es la aldea de las sombras, un pequeño pueblo cubierto de nieve con hombres lobo de enorme fuerza y astucia; a la par que aldeanos siniestros cuya única intención es sobrevivir al terror de la aldea.

El castillo es uno de los clásicos de Resident Evil, con oscuros rincones, pasadizos y candelabros que pueden albergar pequeñas pistas para llevar a cabo la misión principal de Ethan: Salvar a su hija Rosemary. Allí nos encontraremos con las tétricas Dimitrescu, que perseguirán a Ethan con la plena intención de no permitirle encontrar a Rose.

Dependiendo del camino a seguir para ir derrotando a los esbirros de Madre Miranda, encontraremos los escenarios de la fábrica (Heisenberg), el pantano (Moreau) y la casa de Donna Beneviento, llena de siniestras muñecas a las que temer más que querer acunar.

Finalmente deberemos llegar al altar en el que se encuentra el símbolo de Umbrella Corporation para desbloquear el último escenario: la lucha final.

Como acostumbran a hacer los creadores de los videojuegos de Resident Evil, habrá diversas máquinas de escribir para llevar a cabo el guardado del progreso. Sin embargo, no contaremos con este privilegio de manera constante, aunque sí aparecerá el icono de guardado en la parte superior izquierda en determinadas ocasiones.

Los niveles de dificultad

Resident Evil no es una saga que se caracterice por ser relativamente fácil para obtener el 100% del juego tras completar la historia.

Los niveles de dificultad en Village dejan bastante que desear, ya que si eres un jugador de nivel medio experimentado en la saga, no bastará con jugarlo en nivel normal.

El nivel difícil puede considerarse el más apropiado para este tipo de jugadores, ya que el nivel normal resulta ser, en ocasiones, demasiado fácil; y mejor no hablemos del nivel más bajo.

Recomendamos el nivel normal o medio para jugadores que jamás hayan experimentado la jugabilidad de cualquiera de los juegos de Resident Evil.

Si eres de los que ha jugado a la saga completa, mejor comienza en difícil, ya que siempre tendrás la oportunidad de cambiar el nivel si te resulta demasiado complicado avanzar.

En resumen…

Resident Evil VIII: Village se sitúa en uno de los primeros puestos de la saga tanto en jugabilidad como en escenarios, personajes y gráficos.

No obstante, no será lo mismo probar el videojuego en la PlayStation 4 que en la PS5, ya que los gráficos pueden variar notablemente. Para una experiencia sensorial completa recomendamos jugar con cascos, con una visibilidad media y en televisiones de alta definición para poder apreciar todos los detalles.

Si esto no fuera posible, no te preocupes, el nuevo Resident Evil VIII no dejará de sorprenderte aunque no sigas las recomendaciones previamente expuestas.

Nota: 9/10

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