CineCriticas

Crítica de ‘Ammonite’: amor y visibilidad

0
En su segunda película, Francis Lee imagina el romance victoriano entre la paleontóloga Mary Anning y su aprendiz, Charlotte Murchinson.
‘Ammonite’, se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto y aquí se ha llevado directamente a plataformas.

Al igual que en su conmovedora ópera prima, ‘God’s Own Country’, en la segunda película de Francis Lee los detalles, el silencio y la sutileza son piezas clave que construyen una historia de amor íntima entre dos mujeres. De esta manera, Lee demuestra haber adquirido una madurez formal y estilística donde las miradas dicen mucho más que las palabras.

Ambientada en la Inglaterra de 1840, ‘Ammonite’ tiene como protagonistas a dos de las mejores actrices de sus respectivas generaciones, Kate Winslet y Saoirse Ronan. La primera interpreta el papel de Mary Anning, una paleontóloga que es excluida e invisibilizada por la comunidad científica de la época, por ser mujer y de clase obrera. Mary regenta junto a su madre (Gemma Jones) una tienda de ‘souvenirs’ para turistas en la localidad costera de Lyme.

Un día, un científico llamado Roderick Murchison (James McArdle), entra en su tienda para mostrarle su admiración y pedirle que le de clases sobre sus métodos de trabajo. Cuando este científico se marcha de Lyme, deja a su mujer Charlotte (Saoirse Ronan) en el pueblo y le pide a Mary que cuide de ella a cambio de dinero. De esta manera, empieza a forjarse una relación de admiración y cuidado, que dará lugar a un romance íntimo entre las dos mujeres.

Kate Winslet interpreta de manera muy acertada un papel contenido y desconfiado, que mediante pequeños gestos revela los miedos y las pasiones del personaje. Por el contrario, Ronan interpreta a una joven más espontánea y pasional, que hará reaccionar a Mary.

A pesar de que los personajes fueran reales, no hay constancia de que esta relación se hubiera dado realmente. Los personajes y la amistad que existió entre Mary Anning y Charlotte Murchison, dan pie a Francis Lee a imaginar una relación más allá de la amistad.

El entorno rocoso y grisáceo de Lyme se revela como otro de elementos más importantes para entender tanto la película, como el cine de Lee. De hecho, su filmografía no se interpretaría de la misma manera sin el paisaje y la naturaleza que ambientan las historias, ya que ejercen como reflejo de la realidad y de las emociones de sus personajes. En estrecha relación a esto, hay que destacar el diseño de sonido de la película, que se sirve constantemente del ruido del viento y de las olas para crear un ambiente hostil y árido, que refleja la realidad de las dos protagonistas.

En paralelo a la historia de amor, Lee reivindica la figura de Mary Anning y evidencia la discriminación que sufrió. Por eso, el director nos regala una de las escenas más bellas y a la vez más significativas del film cuando Mary visita el Museo Británico. En esta escena, la paleontóloga pasea delante de los retratos de los científicos y en un momento dado, el encuadre de la imagen crea la ilusión de que Mary Anning está dentro del cuadro. De esta manera, el director hace un intento por retratar a las mujeres que fueron borradas de la historia.

En este sentido, Lee hace la doble labor de contar una historia de amor entre dos mujeres del siglo XIX, y de reivindicar la figura de una de las tantas científicas que quedaron invisibilizadas por la discriminación de la época que vivieron. Lejos de caer en sentimentalismos, ‘Ammonite’ es una historia de amor complicada e íntima, que se vale de las metáforas visuales y de pequeños detalles para desenterrar la historia de Mary Anning y el imaginado romance que mantiene con Charlotte.

Crítica de «Kimetsu no yaiba: Tren Infinito»

Previous article

Maya Rudolph, Yvette Nicole Brown y Jayma Mays se unen a Amy Adams en la secuela de «Encantada: la historia de Giselle»

Next article

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Login/Sign up