NUEVA TEMPORADA

El 30 de Agosto descubre la nueva temporada de Lockout Media

FOLLOW US ON SOCIAL

Publicado el

16
julio
2021

Crítica de Viuda Negra (Black Widow) – CON SPOILERS

Viuda Negra

La transición hacia un futuro incierto

Bienvenidas y bienvenidos a una nueva crítica semanal llena de salseo y flow. Por fin nos van llegando los estrenos importantes del año, y esta vez toca ocuparse de una de las franquicias más lucrativas, ambiciosas y exitosas de la historia del cine: El Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). Tras el insuperable éxtasis superheroico que nos proporcionó Avengers Endgame, el mediocre epílogo que supuso Spiderman Far From Home y el período de experimentación que están suponiendo las series de televisión vinculadas a este universo (con unos resultados sorprendentemente satisfactorios), volvemos a encontrarnos con una nueva película de La Casa de las Ideas. Una que, adicionalmente, involucra el incentivo extra de haber sido identificada como el primer pilar destinado a asentar los cimientos de la todavía naciente Fase 4 de Marvel. ¿Merece la pena su visionado? ¿Es algo más que un pretexto para deslumbrarnos con una nueva escena post-créditos impactante? Vamos a verlo.

Black Widow review — Florence Pugh gives Marvel's latest movie its soul | Times2 | The Times
Cuando tu hermana y tú acompañáis a vuestro padre a dar una vuelta por el campo pero no tenéis ganas de estar allí. FUENTE: https://www.thetimes.co.uk/

Un estreno a contrapié

Seamos sinceros: pocos comprendimos el sentido de estrenar esta película ahora, tras los acontecimientos sucedidos en el épico desenlace que materializó la colosal Avengers: Endgame (2019). No obstante, tampoco podemos negar que muchos (sobre todo los fans de Scarlett Johansson y/o del carismático personaje de Viuda Negra) exigíamos que Marvel estrenara algún proyecto dedicado en exclusiva a esta genial superheroína. Tal vez en los cómics de Marvel su papel haya sido más bien secundario y siempre asociado a los Vengadores, a Daredevil o a Nick Furia; pero el talento innato de la magnífica Scarlett terminó de conferirle al personaje un atractivo incuestionable merecedor de más protagonismo. Así que con esta complicada dualidad en mente, y con unas notables expectativas generadas fundamentalmente por su excelente reparto, acudí al estreno de esta película. Y no me avergüenzo de admitir que la he disfrutado, y mucho. Pese a sus defectos, que los tiene y los enumeraré posteriormente, la considero el mejor producto que nos ha ofrecido Marvel en cines desde la secuela de Avengers: Infinity War (2018). Viuda Negra es un más que solvente producto de acción y espionaje con toques de drama familiar y ciencia ficción que destaca por su estelar cuarteto protagonista y por la solidez y cohesión que alcanza como obra cerrada e independiente dentro de los necesarios guiños y conexiones con el universo donde transcurre. Pero vamos a desmenuzarla con más saña poco a poco.

Viuda Negra es un más que solvente producto de acción y espionaje con toques de ciencia ficción que destaca por su estelar cuarteto protagonista y por la solidez y cohesión que alcanza como obra cerrada e independiente dentro de los necesarios guiños y conexiones con el universo donde transcurre.

Un deslumbrante espectáculo de acción

Siguiendo la estela de films previos de este universo como Capitán América: El Soldado de Invierno (en mi opinión, la mejor película individual del UCM), Viuda Negra se trata de una de esas obras que se caracterizan por imponer un tono más serio y maduro que la mayoría de las comedias de acción que le acompañan dentro de este vasto universo «pijamero». No me malinterpretéis, esta película sigue manteniendo ese molde casi uniforme instaurado por su productor Kevin Feige que garantiza una apariencia de consistencia absoluta al UCM a cambio de restringir la libertad de sus creadores; pero paradójicamente la mayoría de los títulos más aclamados y apreciables de Disney Marvel son precisamente aquellos donde se ha percibido con mayor rotundidad la personalidad de sus directores o guionistas: ahí tenemos (aparte de la ya mencionada El Soldado de Invierno) la divertidísima Guardianes de la Galaxia, la abrumadora duología de Thanos, la fundacional Iron Man 1 y el brillante bombazo que engendró Josh Whedon con la primera película de The Avengers. En Viuda Negra no está tan marcada esa identidad autoral, pero sí que existe un afán poco sutil por imitar varias de las claves que ya funcionaron en El Soldado de Invierno (y que tan bien le sientan a un personaje como La Viuda Negra). Y se agradece esta autoconsciencia, porque de otro modo se habría podido incurrir en errores mayúsculos de entendimiento de los personajes que ya han sufrido Thor, Hulk o Spiderman. Viuda Negra tiene comedia, sí, pero está bien dosificada y no hay tantos momentos de comedia forzada como se suelen observar en otros productos de esta misma casa.

Here's When 'Black Widow' Takes Place In The MCU Timeline
Vamos a echar muchísimo de menos a la Viuda Negra de Scarlett Johansson. Su presencia en pantalla es descomunal, y ha logrado que un personaje sin superpoderes esté a la altura y en muchas ocasiones supere en interés y relevancia al resto de sus acompañantes metahumanos. Prestad atención a sus homenajes dentro de la propia película, que no tienen desperdicio ninguno. FUENTE: https://www.forbes.com/

En cuanto a la dirección de Cate Shortland, ésta resulta más que funcional. De hecho, sin llegar a sobresalir de ese aire de gris homogeneidad marvelita que pueden llegar a fatigar a los espectadores más deseosos de innovaciones, el desempeño de esta directora tras las cámaras en este film contribuye a garantizar una genial puesta en escena y a narrar a la perfección todos los sucesos que se desarrollan en la película sin caer en errores de bulto muy habituales dentro de las franquicias de acción más exitosas (teniendo el ejemplo más reciente en la divertida pero fallida Fast and Furious 9). Esta directora tiene muy claro lo que nos quiere relatar y cómo, y para ello se sirve de varios recursos visuales muy efectivos como los desenfoques y las transiciones (algunos de ellos bastante creativos), un cumplimiento estricto de la regla Frankenheimer (en todo momento sabemos lo que está ocurriendo en las escenas de acción más frenéticas, pese a las complicadas coreografías que se manejan) y un dominio encomiable del encuadre. Puede que echara en falta algunos planos más largos en determinadas secuencias de pelea cuerpo a cuerpo que parecían pedirlo a gritos, pero por lo demás poco hay que reprochar a la labor de esta para mí desconocida directora. No se limita a realizar un trabajo funcional (aunque sea lo más habitual), sino que se atreve en ciertos momentos a profundizar en elementos visuales y en la psique de sus personajes para trasladar un mensaje más nítido y menos plano de lo que hemos podido ver en otras películas menos inspiradas de esta misma factoría de ficción. Incluso aparecen unos planos panorámicos de gran belleza, al estilo de Chloe Zhao o Dennis Villeneuve, que emparentan esta cinta dentro de ese selecto grupo de films del UCM (como Black Panther, Endgame, Gurdianes de la Galaxia o El Soldado de Invierno) que aprovechan casi al máximo las posibilidades estéticas que ofrecen sus respectivas ambientaciones.

Y si buena es la labor de Cate Shortland (sobre todo al inicio, ya que conforme avanza la película su faceta más experimental se va diluyendo para dejar paso a la fórmula Marvel clásica), no menos reseñable es la fotografía a cargo de Gabriel Beristain. De hecho, gran parte de la hermosura y de la sensación de inmensidad u opresión que transmiten los entornos de Viuda Negra retratados por Cate Shortland están respaldados por su sobresaliente dirección de fotografía. En el sensacional prólogo que presenta a los personajes y plantea el conflicto argumental predominan los colores cálidos y vivos, en representación del aroma falsamente idílico que impregna el film; durante el siguiente tercio del film pasan a imperar los tonos más fríos, reflejo del carácter triste e implacable de la profesión del espionaje y del estado psicológico de su protagonista; y finalmente vuelven a emergen los colores más rojizos (que sí están omnipresentes, por la significatividad especial que tiene para la Viuda Negra y todo lo que envuelve a su pasado) e intensos cuando llega esta parte más emocional y adrenalínica. No siempre está igual de inspirado ese juego de tonalidades (a veces resulta frustrante encontrarse con ese tono tan monocromo y soso con el que nos obsequia Marvel para reforzar esa sensación de unicidad), pero el apartado fotográfico siempre rinde a un buen nivel en Viuda Negra. Y éso siempre es de agradecer en una película de superhéroes.

Black Widow Trailer Will Get You Excited For Long-Delayed MCU Movie
Hay lugar en esta película para muchos momentos de acción trepidante a lo Jason Bourne o James Bond, pero no temáis. Hay una buena trama detrás, los personajes están bien desarrollados (pese a sus altibajos con algunos de ellos) y la banda sonora enfatiza con solvencia lo que vemos en pantalla. FUENTE: https://screenrant.com/

En cuanto al diseño de producción y los efectos visuales, poco hay que recriminar a esta película (al igual que a la mayoría de films del UCM). En general las escenas de acción están soberbiamente coreografiadas, no se abusa de la «pantalla verde» de baja calidad, la destrucción y el diseño de producción de escenarios es majestuosa y la atmósfera de película que combina espías y acción impactante al más puro estilo Misión Imposible, James Bond o Jason Bourne está perfectamente lograda. Puede que en algunas escenas el CGI no esté del todo pulido (especialmente en lo que a herramientas tecnológicas se refiere), pero estos errores puntuales no empañan su notorio conjunto.

Pasando ya a la banda sonora de Lorne Balfe, aquí es donde más se nota que su elección ha sido una de las más ajustadas e idóneas dentro de un UCM que no suele presumir de compositores icónicos ni de partituras legendarias (más allá de Ludwig Göranson y de algunos trabajos de Alan Silvestri). Discípulo del maestro Hans Zimmer y heredero directo de su estilo operístico y grandilocuente, aquí traslada exitosamente su acertado acompañamiento del género en grandes productos de acción en los que ha participado (como Misión Imposible: Fallout o 13 Horas). En los momentos sentimentales cumple, pero es en las escenas de puro estruendo visual donde más sobresalen sus cualidades. Puede que no sea un trabajo memorable, pero sí muy reivindicable y (de nuevo) lo mejor de Marvel desde Endgame (sólo la serie Loki puede llegar a hacerle sombra en este aspecto si continúa como hasta ahora). Al escuchar la música de Viuda Negra nos hace evocar intensidad dramática, suspense, magnificencia y espectáculo. Y éso es lo que define a esta película, ni más ni menos.

Un trío ganador y un buen Harbour desaprovechado

Black Widow sigue los pasos de Wonder Woman y aplaza su estreno
Esta singular familia puede parecer un concepto manido y desgastado, pero los guionistas de Viuda Negra poseen la perspicacia suficiente como para darle un giro retorcido y cruel al asunto que dejará más que satisfechos a los fans de Viuda Negra y de su identidad como superheroína. FUENTE: https://www.excelsior.com.mx/

La virtud más significativa de este film, y la que sustenta sobre sus hombros la mayor parte del sustrato dramático del film, es la disfuncional familia constituida por cuatro excelsos actores y actrices: Scarlett Johansson (Viuda Negra), Florence Pugh (Yelena Belova), Rachel Weisz (Melina) y David Harbour (Alexei, alias Guardián Rojo). La Natasha Romanov de Johansson al fin adquiere el protagonismo que venía mereciendo desde prácticamente los albores del MCU, exhibiendo sus magníficas dotes interpretativas en el retrato de un personaje solitario y herido (aunque nunca derrotado) por las fracturas emocionales de su turbulento pasado; Florence Pugh nos obsequia con una deslumbrante actuación que sirve para consolidarla como una de las actrices emergentes más versátiles, inteligentes y carismáticas del panorama cinematográfico actual (su Yelena es ya uno de los mejores personajes del MCU, me atrevería a decir); Rachel Weisz recurre a su descomunal presencia en pantalla y a su combinación de fortaleza de carácter y aparente fragilidad física para interpretar a una Melina que, al igual que el resto de personajes de esta peculiar familia, está repleta de contradicciones y matices que la convierten en un miembro indispensable de la misma. David Harbour, por su parte, clava su interpretación durante buena parte del metraje, y nos recuerda que su reciente éxito en la serie Stranger Things no es fruto de la casualidad. Pocas veces Marvel trabaja tan bien a nivel psicológico a sus personajes protagonistas cuando éstos forman parte de un grupo, y en este caso logran que la película mantenga un gran nivel gracias a la inmejorable química que impera entre ellos.

Sin embargo, no todo es de color de rosa en la gestión de estos personajes y de sus dinámicas familiares. Específicamente, el tratamiento de Guardián Rojo durante parte de la mitad y del tercio final del film es deleznablemente insultante y forzosamente ridículo. Ya no sólo porque los aficionados a este personaje en los cómics se sentirán defraudados ante la torpe parodia manifiesta que se ha perpetrado contra un individuo que suscita notorio interés por la sobresaliente manera en la que es presentado; sino que además algunos de los «chistes» que se emplean para rebajar el tono del film degradan la dignidad de David Harbour y de Guardián Rojo y transmiten un erróneo mensaje sociopolítico que nos remite a algunas comedias rancias propias de otras épocas a la vez que introducen cambios en el trasfondo del personaje que resultan menos convincentes que los que hilvanaron sus guionistas de cómic. Desconcierta que en la misma película haya momentos muy emotivos donde la sincronización entre Harbour, el guion, la música y la dirección es satisfactoriamente plena; y que por otro lado Marvel nos obligue a tener que sufrir algunos momentos vergonzosos donde se desmorona parte de todo aquello que el film había venido construyendo durante su metraje anterior. El balance final de este personaje no es del todo negativo por esos instantes gamberros o sensibles donde empatizamos con él y se deja espacio al actor para no encorsetarse en los esquemas del típico «padre narcisista, estúpido y torpe» como un Homer Simpson de saldo; pero no es suficiente como para contrarrestar el mal sabor de boca que nos deja el enorme potencial que Viuda Negra desaprovecha en aras de…¿inclusión social mal entendida? ¿cumplimiento de la cuota de humor tontorrón cuasi obligatoria en muchas películas de Marvel Studios? Desconozco el motivo predominante o si se debió a una conjunción de varios de ellos, mas no logro identificar ningún razonamiento lógico que les impulsara a reemplazar el sutil humor negro y/o sarcástico que tan bien funciona en el resto de personajes (e incluso en el propio Guardián Rojo) por una serie de gags cómicos tan innecesarios como anticlimáticos. De hecho, hay un exquisito y divertídismo intercambio verbal entre Yelena y Alexei que vale oro y debería haberles servido de referencia para el resto del film. Desde mi punt

o de vista, el principal fallo que comete esta película.

Black Widow First Reactions Praise Florence Pugh: An Instant MCU Icon | IndieWire
La espléndida conexión entre Florence Pugh y Scarlett Johansson conforma uno de los principales baluartes que erigen a Viuda Negra como una de las películas mejor interpretadas de todo el MCU. Cuando las vemos juntas en pantalla saltan chispas, y de paso muchos se admirarán ante la capacidad de Florence Pugh para robarle escenas a cualquiera que se ponga en su camino. Lo de esta chica no es normal. Es una barbaridad, y espero que siga demostrándolo durante los próximos años. FUENTE: https://www.indiewire.com/

El resto de actores secundarios rinden a un nivel más que decente; en especial una Ever Anderson que promete mucho de aquí en adelante gracias a una capacidad interpretativa inaudita para una chica de su edad (y sí, es la hija de Mila Jovovic); un O-T Fagbenle (Mason) que merecía más presencia en pantalla y que convence en su papel de aliado y amigo de Natasha; y un Ray Winstone (Dreykov) que se entrega plenamente a su papel a pesar de tratarse de un tópico con patas que carece de entidad suficiente como para ser algo más que el típico villano que pretende dominar el mundo y acariciar a su gato. Un gran actor puede levantar una identidad puramente instrumental por parte del guion, y llevarla a un nivel superior. No deja de ser previsible y poco sugerente, pero al menos no molesta y ostenta cierta cualidad intimidatoria como representante de muchos de los males misóginos y totalitarios que todavía lastran nuestro mundo. Sobre Taskmaster, poco hay que decir: cumple como antagonista físico, imponente y que se desenvuelve a la perfección en las escenas de acción en las que participa. Sin tomar posición en ninguno de los absurdos debates que se están generando a su alrededor, únicamente diré que sus antecedentes personales están bien estructurados, y además aportan tanto a él como a Dreykov un bagaje emocional del que lamentablemente carecía su personaje en las viñetas.

Un guion compacto y a prueba de balas

A diferencia de otras películas de superhéroes donde la trama se articula a partir de historias grandilocuentes y repletas de cameos y apariciones épicas, Viuda Negra es un intrincado thriller de espías y acción que se fundamenta esencialmente en sus personajes y su evolución emocional. Conflictos geopolíticos se enhebran con rencores y problemas de comunicación entre supuestos parientes en un film que convence más como drama familiar que como aventura superheroica al uso. Ni tampoco pretende lo contrario. El libreto ideado asume plenamente esta naturaleza; lejos de optar por la extenuante sucesión de giros de guion inverosímiles, prefiere reforzar el trasfondo de sus personajes protagonistas y dotarles de una entidad y una tridimensionalidad que los vuelvan más comprensibles e identificables para el espectador. Las consecuencias de las decisiones individuales, las familias desestructuradas, el feminismo, la represión política pre y post soviética, la pugna entre lealtad patriótica y convicción personal, el valor del afecto espontáneo frente a las convenciones sociales y las paternidades tóxicas son algunas de las cuestiones que se abordan, con eficacia, en un guion sólido que prescinde de los fuegos de artificio para contener una historia bien desarrollada y coherente. Puede que no sea la película de espionaje más elaborada ni el drama familiar más profundo, pero equilibra meticulosamente todos estos componentes para transmitir una historia con más matices y menos ñoñerías de lo que nos ha acostumbrado Marvel en algunas de sus películas superheroicas. El tono que se imprime a esta obra encaja con el tratamiento más cínico y amargo que requerían estos personajes, y a pesar de ello es capaz de irradiar un sano sentimentalismo que no chirría en ningún momento ni les despoja de su esencia más inherente.

Scarlett Johansson as Natasha Romanoff / Black Widow and Florence Pugh as Yelena Belova in Black Widow
¿Se os ocurre algo más badass y más molón que ver a estas dos mujeres en moto? Puede que este segmento del film, junto a su fabuloso prólogo y a su emotivo desenlace, sea lo mejor que tenga para mostrarnos Viuda Negra. Y no es poca cosa. FUENTE: https://957benfm.com/

Sin ánimo de revelar ninguna información relevante sobre la trama de Viuda Negra (la propia Marvel se ha mostrado significativamente críptica durante su campaña promocional), basta decir que dicha superheroína intenta sobrevivir a la persecución de la facción opuesta a los acuerdos de Sokovia tras la escisión de los Vengadores acaecida en Civil War. Durante este período de exilio, Natasha recibe un encargo indeseado y una visita inesperada que le fuerzan a regresar de nuevo a la acción; aunque de una manera que podría hacer que se tambaleen los cimientos de su pasado…y de su futuro. Profundizaré con mayor detalle en la zona de spoilers, pero basta con afirmar que la historia de Viuda Negra os atrapará y no os dejará indiferentes pese a su previsibilidad en líneas generales. Lo importante no es el destino (que ya conocemos de sobra los fans de Marvel), sino el camino que recorren sus personajes y que nos explica el arco de transformación que sufre Natasha y que le insta a reunificar a los Vengadores. El ritmo del film es mayoritariamente endiablado: tras un comienzo que sirve de introducción y fashback, y una pausada exposición de la situación de Viuda Negra en esta etapa de su vida, se desata un festival de escenas de acción y situaciones tensas esporádicamente ornamentadas con algunos diálogos que hacen avanzar la trama y proporcionan empaque a los personajes (y, en menor medida, a los antagonistas). Sus 132 minutos se pasan prácticamente en un suspiro, no hay tanto relleno insustancial como en otros productos Marvel y sirve como un acertado enlace entre el viejo y el nuevo UCM. Apta para todos los públicos, Viuda Negra complacerá especialmente a los fans de las películas de infiltración y acción, los thrillers entremezclados con la comedia dramática y. por supuesto, constituye una cita obligatoria para los aficionados y aficionadas a este personaje. Rabiosamente entretenida, sorprendentemente robusta y funcional como stand alone independiente al estilo de sus miniseries en el mundo del cómic, esta nueva película de Marvel se queda a muy poca distancia de convertirse en una de las mejores apuestas individuales que nos ha ofrecido Marvel Studios desde sus comienzos. Solo algo más de inspiración con sus villanos y un tratamiento más elaborado del personaje de Guardián Rojo podrían haber puesto la guinda a un eficaz producto de evasión destinado a reventar la taquilla tras muchos meses de sequía cinematográfica de blockbusters. Lo siento, Toretto; esta familia sí merece la pena verla en cines 😋 .

VALORACIÓN: 8.75

TRÁILER

 

¡¡¡¡¡SPOILER ALERT!!!!!! ¡¡¡DANGER!!!

Un Marvel que se toma más en serio

Si algo me ha satisfecho definitivamente de Viuda Negra es que aquí Marvel Studios se toma en serio a su personaje y nos muestra a esta carismática superheroína con el protagonismo y la fuerza de los que lleva mucho tiempo siendo acreedora. Gracias a esta obra conocemos mejor por qué es tan indómita y solitaria, por qué abandonó Rusia y se unió a S.H.I.E.L.D y por qué recobró la fe en la humanidad y en el proyecto Vengadores. Su relación con Yelena Belova es distinta a la la mayoría de novelas gráficas y miniseries de ambos personajes (destaco las tres historias que componen el integral Witsi Witsi Arañita de Greg Rucka), pero preserva esa rivalidad sempiterna entre ambas que trasciende hacia una relación de protección y amistad que aquí se enfatiza para refrendar ese mensaje de cohesión familiar que impregna el corazón del film. La química entre las dos actrices es incuestionable, y Florence Pugh otorga a su personaje una magistral combinación de rudeza y fragilidad que nos hace entender por qué Natasha la quiere como a su hermana pequeña y no como a una amiga con la que simuló tener un nexo sanguíneo. Puede que a los más fieles seguidores de la vertiente cruda, oscura e implacable de la Viuda Negra en los cómics (por ejemplo, de la espectacular etapa guionizada por Richard K. Morgan y dibujada por Bill Sienkiewicz) les resulte una perspectiva demasiado edulcorada de este torturado y redimido personaje, pero a mi no me molestó. Hay que tener en cuenta que esta película va dirigida a un público masivo, y que el reemplazo del cine negro y la ambigüedad moral por la acción y la dramedia familiar responden a propósitos claros y bien implementados. Es cierto que el intento de justificación del trauma del pasado de Natasha (el «asesinato» de la hija de Dreykov) vinculándolo al personaje de Taskmaster puede exasperar si valoramos la cercanía a los cómics o esperamos a una Viuda Negra menos maniquea y más antiheroica. No obstante, soy plenamente consciente del tipo de producto que nos ofrece Marvel con su MCU y ya acepto de buen grado este tipo de redenciones limpiadoras de imagen. No vemos tanto humor blanco ni tanto gag cómico como en otras cintas; en general el tono es más acorde con una película de espionaje que sirve de envoltorio a un potente thriller de acción. Y éso era todo lo que se podía exigir a este film sin ser demasiado ilusos.

Por otro lado, no tengo problema alguno en admitir que la parte familiar y emotiva en esta película funciona mejor y opera a un nivel de credibilidad superior al que muestran los personajes de Falcon y el Soldado de Invierno (la más cercana en cuanto a tono y ambientación a esta Viuda Negra), pese a que sus antagonistas no estén tan desarrollados ni resulten tan atractivos como en aquella. Todos los integrantes de esta insólita y extraña familia de espías obligados a convivir articulan un cóctel más sólido, y no sentimos que esta introspección en las relaciones interpersonales de estos superhéroes y antihéroes sobre o sirva como pretexto argumental para rellenar huecos en la trama. Todos ellos importan, juegan su papel e intercambian conversaciones relativamente plausibles y ancladas en la realidad (recordemos una vez más el tipo de película que estamos viendo. No esperéis un Toro Salvaje). Las coreografías de lucha siguen teniendo demasiados cortes para mí gusto, pero están muy bien diseñadas y redondean los que para mí son los dos puntos culminantes de este film: su espectacular prólogo (donde vemos el estado idílico de esta falsa familia de Ohio que casi parece real), y el rescate de Guardián Rojo de la prisión donde se hallaba recluido. Viuda Negra inicia la película prácticamente sola y excluida de la sociedad, y termina teniendo dos familias que la estiman y que terminarán echándola de menos. Ya sabemos por qué Natasha no tuvo un funeral a su altura: la forma que tiene Yelena de despedirse de ella es preciosa, y unifica a la perfección capacidad interpretativa y escritura de guion para demostrarnos que ambas eran verdaderas hermanas con derecho propio.

Black Widow Trailer and Coronavirus Chaos-Marvel News Desk #150 - Marvel  News Desk
FUENTE: https://marvelnewsdesk.com/

La eterna polémica de las adaptaciones

Otro de los elementos más controvertidos de las películas de Marvel reside en las licencias creativas que suelen tomarse a la hora de trasladar los personajes de las viñetas al entorno cinematográfico. En lugar de atreverse a crear personajes nuevos inspirados en referencias extraídas del cómic, sus mentes creativas suelen optar por la reinterpretación de los personajes preexistentes. Si esta decisión se adopta con audacia, y se alcanza un equilibrio entre tradición y modernización del personaje (Iron Man, Capitán América, Viuda Negra, Bruja Escarlata…) el éxito está prácticamente asegurado; pero se exponen al riesgo de que parte del público más purista y anclado a los cómics reniegue del cambio y critique la distorsión de lo que consideran «la esencia del personaje». Más allá de que un mismo superhéroe de cómic es incorporado a sus historias por decenas de dibujantes y de guionistas (cada uno con diferentes perspectivas y visiones acerca de ellos), hay que admitir que los más ilustres de ellos sí atesoran una serie de atributos que en general son respetados tácitamente por casi todos ellos. En mi caso, me considero una persona bastante tolerante a este tipo de alteraciones; si el cambio es a mejor, o al menos nos ofrece una alternativa diferente, sugestiva y coherente con la trama y los arcos narrativos que experimentan los protagonistas de la película, me voy a comer la reinterpretación con patatas. Este es el caso por ejemplo de Taskmaster; un insulso mercenario en los cómics, que oscila permanentemente entre rasgos antiheroicos y villanescos; y que aquí adopta la identidad de Antonia, la desfigurada hija de Dreykov. Una implacable figura que cumple como villano físico del film, y cuya única queja por mi parte es que haya sido instrumentalizada como una manera de eximir a Viuda Negra de un error del pasado que no era necesario que enmendara. Hablamos de una espía y asesina, no de una monjita de la caridad, pero parece que Marvel siempre se obstina en que sus personajes superheroicos siempre sean seres moralmente puros e inmaculados. No sucede igual en el caso de El Guardián Rojo, que pasa de ser el antiguo marido concertado de Viuda Negra (una premisa que prometía sorpresas y disfrute) al padre narcisista, ególatra y ridículo de ambas chicas.  Un intento fallido de construir una visión crítica de la masculinidad tóxica de los supersoldados rebosantes de testosterona, y que fluctúa entre lo macarra o emotivo (bien) y lo patético y humillante (muy mal, Marvel). Sobre las adaptaciones de Yelena y Natasha, pocas pegas puedo ponerles. Sensacionales.

El incierto futuro del MCU comienza a mostrar sus cartas

El desenlace de Viuda Negra conecta con el contexto inmediatamente previo a Avengers Infinity War, y nos colma de nostalgia y tristeza al asistir a la partida de Nat en busca de reponer la dañada alianza de los Vengadores. Así comprendemos mejor el rol que desempeñan los dos mejores agentes de S.H.I.E.L.D como pegamento inquebrantable de este supergrupo, y que ya ejemplificara de manera inmejorable Clint Burton (alias Ojo de Halcón) en Avengers: La Era de Ultrón. Es este último personaje el foco del enigmático diálogo entablado entre Yelena Belova y la condesa Valentina Allegra de Fontaine (a la que ya pudimos atisbar cómo movía los hilos con US Agent en la serie Falcon y el Soldado de Invierno), proponiendo un curso futuro de los acontecimientos notablemente excitante para los fans del UCM: la condesa le revela a Yelena que Burton fue el responsable de la muerte de su hermana. Una media verdad transcurrida en Endgame, que de nuevo nos corrobora que este personaje es sustancialmente ladino y manipulador. ¿Será Yelena la antagonista de Ojo de Halcón en su futura serie de televisión? ¿Está la condesa reclutando a los Thunderbolts? Todas estas especulaciones son igualmente válidas, y convierten esta escena en una de las más impactantes y prometedoras de lo que llevamos de fase 4. Más allá de la acongojante belleza de la despedida de Yelena hacia su hermana (al fin la Viuda Negra recibe un homenaje digno de una de las personas que más afecto siente por ella), Marvel Studios evidencia que la interconexión entre sus productos televisivos y sus películas no se va a limitar a simples cameos o a referencias sutiles. Después de Viuda Negra sólo nos quedan dos certidumbres: el vacío desmesurado que nos va a dejar la ausencia de Scarlett Johansson, que ha cargado sobre sus hombros una Viuda Negra que ya es historia del cine y del universo de Marvel; y la entusiástica alegría de haber presenciado el nacimiento de una fantástica superheroína (o mejor aún, por ahora de una antiheroína) como es Yelena Belova. Si esta prodigiosa Florence Pugh va a ser el relevo generacional de la Viuda Negra de Scarlett Johansson, bienvenida sea. No podrían haber encontrado un reemplazo mejor. Así que los fans de Marvel y de este personaje estamos de enhorabuena. 

UsuarioComentario

Valiosas ideas de los Usuarios
0 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *