NUEVA TEMPORADA

El 30 de Agosto descubre la nueva temporada de Lockout Media

FOLLOW US ON SOCIAL

Publicado el

02
julio
2021

Crítica La calle del terror ( Parte 1: 1994)

Hoy 2 de julio se ha estrenado en la plataforma de streaming Netflix la primera de las tres películas que conforman la trilogía de La calle del terror, la adaptación de una de las novelas del reconocido escritor de terror adolescente R.L. Stine.

Stine es mundialmente conocido por sus obras de terror en el ámbito de las novelas adolescentes tituladas Escalofríos; posteriormente se realizó una serie televisiva basada en las mismas novelas, titulada Pesadillas.

Sin duda es una gran noticia para los fans del terror tan característico de R.L. Stine, quien cuenta con más de 30 novelas cortas, entre ellas, títulos tan reconocidos como La noche del muñeco viviente (1993), No bajes al sótano (1992), El espantapájaros (1994) o Sangre de monstruo (1992).

La trilogía de películas que se estrenarán consecutivamente en Netflix tendrán una duración aproximada de 90 minutos. La calle del terror parte 1: 1994 ha sido estrenada el día de hoy, posteriormente, La calle del terror parte 2: 1978 se estrenará el próximo 9 de julio. Finalmente, la parte 3: 1666 se estrenará el próximo 16 de julio.

Reparto y sinopsis

La joven actriz Kiana Madeira es la protagonista de la primera entrega de dicha trilogía, junto con Olivia Welch, Julia Rehwald, Fred Hechinger, Benjamin Flores Jr, Ashley Zukerman y con la aparición especial de Maya Hawke.

La historia transcurre en un pequeño pueblo estadounidense: Shadyside, cuya historia maldita ancestral le precede. En dicha localidad existe una leyenda en la que la bruja de Shadyside enloquecía a ciertos habitantes cuyos asesinatos no dejaron indiferente a los miembros de la comunidad: asesinos de niños, torturadores, criminales… todos ellos aparentemente controlados por ‘la bruja’. Esta es la idea principal de la primera parte de La calle del terror: 1994, ¿existe realmente la bruja o los habitantes enloquecen por otro motivo?

Como punto a favor podemos destacar que la protagonista de la primera entrega es homosexual y nos ha parecido algo novedoso dentro del género del terror adolescente; ya que si nos remontamos a sus predecesoras, Pesadilla en Elm Street (Wes Craven, 1984) o Viernes 13 (Cunnigham, 1980); resultaba impensable trasladar a la gran pantalla un personaje protagónico con una orientación sexual ‘no normativa‘ en el momento.

¿Qué podemos esperar?

Si estáis buscando una película entretenida, bien rodada y que os proporcione algunos sustos de infarto, La calle del terror es la mejor elección para empezar el mes de julio en el sofá de tu casa con el aire acondicionado.

Ahora bien, es necesario llevar a cabo un visionado con la mente abierta y sin juzgarla por lo que parece a simple vista: una película de terror adolescente más. Tiene buenos giros de guion y aunque si bien es cierto que se dejan ver ciertos clichés del género; resulta interesante tener una opción novedosa que no nos remita a las mismas sagas de siempre: Scream (1996), Halloween (1978) o Destino final (2000). De hecho La calle del terror tiene un ligero matiz Slasher, a diferencia de algunas de las películas del género citadas; lo que le hace más especial aún y nos recuerda la cuenta atrás para el estreno de la próxima temporada de Stranger Things.

No es una película que transforma el género, no es la novedad fílmica personificada, la mayoría de los personajes son clichés; sin embargo el espectador es capaz de sentir una atracción inevitable hacia el relato que nos cuenta Leigh Janiak, directora a la cabeza del proyecto al completo y realizadora previa de la serie Honeymoon (2014), la ficción televisiva de Scream (2015) y Outcast (2016).

La ambientación y la sangre

Si eres escrupuloso y sensible con la sangre, esta película no es para ti. La historia transcurre en varios escenarios primordialmente oscuros que aportan una ambientación más que correcta a la primera parte de La calle del terror.

El espectador tiene un trabajo de lo más fácil: introducirse en la película sin un excesivo esfuerzo, el propio filme lo pide desde su arranque. En esta ocasión, dicho espectador no tiene demasiada relevancia en la película ya que, al ser fácil de ver, no es necesaria una matización por su parte durante el visionado y no formamos parte de la historia. Los protagonistas nos guían durante todo el largometraje y el espectador es meramente eso: un espectador de una obra, y nada más; lo que puede considerarse una desventaja al no permitirnos desgranar la historia por poner de manifiesto los hechos desde un primer momento. No exige un esfuerzo mental desproporcionado.

No obstante, el diseño de producción resulta ser técnicamente más que correcto, lo que nos permite introducirnos en la película desde el inicio. Una buena ambientación puede hacer milagros, y este es el caso de La calle del terror parte 1: 1994, ya que aunque la trama no sea excesivamente sesuda, se deja ver correctamente y aprueba con buena nota.

el final esperado… ¿o no?

Como conocedores del género podemos advertir que sabemos que habrá más de una muerte en las filas de los protagonistas que luchan contra el mal; sin embargo el final abierto de esta primera parte permite al espectador obtener un ápice de esperanza en lo referente al futuro de algunos de los personajes principales.

Es importante destacar que la trilogía se basa en una historia concreta del libro de R.L. Stine, de modo que tanto la segunda como la tercera entrega servirán para continuar la historia que hemos podido visionar en la primera parte de La calle del terror.

La calle del terror parte 1: 1994 ya está disponible en Netflix.

¿Te atreves a pasar miedo?

UsuarioComentario

Valiosas ideas de los Usuarios
0 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *