CineCriticasDCESPECIAL CINELaGuaridaDeLockoutReseñasReview

Road to Snyder Cut: Crítica de “Batman vs Superman: El Amanecer de la Justicia”

0

El hombre contra el mito: El amanecer de DC COMICS

Bienvenidos y bienvenidas a una de las semanas mas especiales del año para cualquier cinéfilo aficionado al género superheroico. Queda muy poco para que se estrene oficialmente la Liga de La Justicia de Zack Snyder, así que ya toca cerrar el breve camino que iniciamos con la review de El Hombre de Acero (que os dejo por aquí, por si todavía no le habéis echado un vistazo 😉 https://laguaridadelockout.com/2021/03/04/critica-de-el-hombre-de-acero/) con el análisis de la que es simultáneamente secuela directa de aquella película y preludio al éxtasis superheroico que probablemente viviremos todos a partir del jueves 18 a raíz de su estreno en HBO y HBO Max. ¿Me acompañáis?

Por fin! 'Zack Snyder's Justice League' explicará el mayor misterio de 'Batman  V Superman'
– ¿Qué has dicho de mi madre?
-Eh, relaja, bro. Que se llama igual que la mía, nada más.
-¿No te das cuenta de que oír hablar de ella me da ansiedad?
-Ay, de verdad, los humanos sois unos ofendiditos. Un buen Apocalipsis es lo que os hace falta.
FUENTE: https://wipy.tv/

ADVERTENCIA!!!!: En esta crítica voy a analizar la versión Ultimate (o corte del director, si lo preferís), de Zack Snyder. Para ser honesto con las palabras del propio director, este es el metraje que realmente quería mostrar a los espectadores y el que, en mi humilde opinión, debería haberse estrenado en cines.

Duelo de titanes

Antes de la salida de Batman v Superman, todo eran incertidumbres en el universo DC. Man of Steel había experimentado un notable éxito comercial, pese a que la crítica especializada y parte del fandom la habían recibido con tibieza y cierta decepción. Corría el año 2016, y el Universo Extendido de Marvel Studios (UCM) estaba comenzando a experimentar su máximo apogeo (que culminaría en la impresionante Avengers: Endgame). Warner Bros, propietaria de la licencia cinematográfica de DC Cómics, estaba ansiosa por ponerse a su altura. Tras haber encomendando a Zack Snyder la planificación de un universo superheroico capaz de competir con el de su rival directo, esperaban que la nueva obra de este talentoso director conformase un éxito abrumador que disipara las dudas generadas por su infravalorada cinta anterior, cautivando a crítica y público y construyendo una alternativa sólida y rentable a Iron Man, el Capitán América y compañía.

¿Y qué hizo Zack Snyder? Pues como buen currante, ponerse manos a la obra. Ya erigido como principal responsable y peso pesado del proyecto tras la desvinculación directa de Christopher Nolan (que aquí solo se mantendría como productor), diseñó un boceto de lo que sería ulteriormente la historia narrada en Batman v Superman junto al también guionista e ideólogo de Man of Steel y El Caballero Oscuro: David Goyer. Aquí se incorporaría posteriormente Chris Terrio (ganador del Oscar a mejor guion por la sensacional Argo) para hilvanar el guion a partir de esa trama y allanar el terrero para la que debía ser la película de presentación de la célebre Liga de la Justicia (para los no frikis, el equivalente en DC a Los Vengadores marvelitas). La intención estaba clara: Zack Snyder era plenamente consciente de que Marvel estaba triunfando con su fórmula de un universo coherente y sustentado en una óptima mezcla de acción, humor y entretenimiento, así que el universo de DC debía diferenciarse. Man of Steel, además de presentarnos al Superman del siglo XXI, era una declaración de intenciones sobre el tono que Snyder pretendía que impregnara sus películas: con independencia de la libertad creativa de la que gozarían los directores del resto de películas individuales de Warner DC, todo en lo que el director de Wisconsin participara mantendría un tono fuertemente épico, serio y dramático. Este hipotético DCU no iba a ser tan homogéneo como el MCU (donde prácticamente todas sus películas parecían cortadas por el mismo patrón), sino que se caracterizaría por una diversidad tonal que confluiría, eso sí, en catarsis épicas conducidas por Zack Snyder. Y así como Batman v Superman se presentó a los directivos de Warner Bros: con la ilusión del artista que comienza a fraguar su «idea genial», pero con las dudas propias de que su visión no sintonizara con la del estudio que le estaba financiando.

El Snyder's Cut de La Liga de la Justicia podría ser clasificación C -  CoolBites
Zack Snyder dando instrucciones a Gal Gadot y a Ben Affleck durante el rodaje de Batman vs Superman. Una de las estampas más celebres e icónicas que han circulado por las redes desde entonces.
FUENTE: https://coolbites.mx/

¿Y qué ocurrió? Al estudio le pareció demasiado larga. Con las dos horas y media como estándar máximo generalizado en el cine de superhéroes moderno, Warner Bros no estaba dispuesta a estrenar una película de este género (no todavía, al menos) que durara 3 horas. No es que no se hubiera hecho antes en la historia del cine (ahí tenemos Titanic o Peter Jackson’s King Kong, por ejemplo), pero no dejaba de ser una maniobra considerablemente arriesgada a nivel comercial. Con independencia de lo adecuado o inadecuado de aquel movimiento en el ámbito financiero (resulta injusto valorarlo a día de hoy con lo que ahora sabemos), se sometió a esta película a un proceso de mutilación que, unido a lo osado y revolucionario (para bien y para mal) que demostró ser este film, sacudió la industria cinematográfica hasta tal punto que no veríamos su esperada continuación hasta ahora: 5 años, innumerables conflictos, la salida de Zack Snyder de Warner Bros quién sabe si para siempre, despidos, renovaciones… Sea como fuere, Zack Snyder logró que su película fuera comercializada en formato doméstico con su anhelado corte extendido del film. Y ya aviso para los que tengan una baja tolerancia a las opiniones contundentes y discordantes: Batman v Superman, tal y como la concibió Zack Snyder, es una de las mejores y más completas películas de superhéroes de la historia del cine. Aquí os podéis salir los haters intransigentes de este film. Para el resto de gente, os guste o no esta película (porque también hablaré de sus defectos, que los tiene), aquí comienza de verdad mi opinión sobre esta película.

La dirección de Zack Snyder en Batman v Superman es abrumadora en todos los sentidos. Recobrando esa combinación de majestuosidad y espectacularidad que tan bien le funcionó en Watchmen, el director volcó plenamente en este film todo su arsenal de recursos visuales. No hay plano dejado al azar en esta película: todos ellos atesoran algún simbolismo religioso (para Snyder los héroes de DC son los nuevos dioses contemporáneos), alguna referencia comiquera o pictórica, o sirven a algún propósito narrativo concreto. Ya reflexioné en mi anterior crítica de Man Of Steel sobre ello, pero me reafirmo: Zack Snyder es un director estético, pero no esteticista. La nitidez y el inmenso trabajo de composición de sus planos no obedece a criterios puramente cools; sino que, como Superman, están ahí por una razón: cuando el héroe de Krypton aparece encuadrado (esta película tiene varios de los mejores encuadres que he visto en mi vida) desde una posición de superioridad, Snyder está haciendo una metáfora sobre su divinidad; cuando vemos planos secuencia en alguna batalla, es para remarcar su intensidad; cuando vemos un plano contra plano, es para reforzar el sentimiento de dualidad y enfrentamiento entre ambos objetos o personajes. Aquí no vemos flashbacks tan extensos como en Man of Steel (aunque sí los hay, y varios e importantes), pero sí apreciamos otros recursos característicos suyos con mayor presencia: sus portentosas coreografías de batalla, sus a veces excesivos momentos de slow motion, sus deslumbrantes planos panorámicos, su cuidado por el detalle y los desenfoques, su perfecta sincronización con la banda sonora…el sello de Snyder es perfectamente reconocible en cada plano del film.

Batman v Superman trailer: Dawn of Justice teaser debuts at Comic Con |  EW.com
Pocas veces verás a tíos en pijama repartiendo tortas con tanta epicidad y magnificencia como en Batman v Superman. Pero fuera de bromas, hay más en esta película. Mucho más. Por ejemplo aquí, en una única imagen, vemos a Superman tras haber llevado a cabo una de sus heroicidades y experimentando la admiración y también el acoso de sus agradecidos conciudadanos. Tratado como un Dios perfecto e impoluto, pero ansioso por ser contemplado como el ser humano imperfecto que realmente es. Una encrucijada emocional que estallará en esta película después de su proceso de autoconocimiento durante El Hombre De Acero.
FUENTE: https://ew.com/comic-con

Y si la labor de Zack Snyder detrás de las cámaras es impecable, no lo es menos la excepcional fotografía de Larry Fong. Trabajando mano a mano con Zack Snyder, del que se sabe que supervisa meticulosamente cada imagen y cada fotograma, el resultado final que obtuvo para esta película es de una belleza sobrecogedora. Resulta incuestionable que predominan los tonos fríos y oscuros (en consonancia con la madurez y gravedad de los acontecimientos que suceden durante la trama), pero ello no impide que la riqueza de colores que ofrece la paleta de la fotografía de Batman vs Superman no sea digna de elogiar. El rojo de la capa de Superman, del fuego y de la sangre (todo ello asociado con la visión de un Superman mesiánico, purificada y sacrificado respectivamente) contrasta con las tonalidades oscuras de la noche, los murciélagos y el descenso a la oscuridad de los infiernos de un Batman que es más fiel a los cómics que nunca. En concreto, las imágenes que observamos de este Batman se asemejan enormemente a las viñetas de El Regreso del Caballero Oscuro de Frank Miller: obra considerada unánimemente como una de las mejores aventuras del hombre murciélago. Incluso el trasfondo del propio personaje es muy similar al que se expone en Batman vs Superman, aunque la manera de llegar al enfrentamiento con Superman sea muy distinta (y, desde mi perspectiva, igualmente madura y satisfactoria). Y sin obviar la manera astuta de utilizar fenómenos climáticos como la lluvia o la sequía desértica para hacernos rememorar escenas legendarias de otros cómics como Injustice o La Broma Asesina. Aquí tenéis un ejemplo de uno de los mejores guiños que Larry Fong y Zack Snyder regalan a los que nos consideramos fans de este sensacional cómic:

Pero la cosa no termina aquí. La ambientación en este microuniverso de ficción que conforman las ciudades de Gotham (oscura, tétrica y corrupta) y la urbe de Metrópolis (impoluta, luminosa y moderna) es muy inmersiva, y nos hace sentirnos sumergidos en dos ciudades reales que podrían pertenecer perfectamente a la propia Nueva York (uno de los principales referentes de Joe Schuster y Bob Kane para sus respectivas fundaciones de ambos superhéroes). Las dos caras de un mismo núcleo urbano, simbolizadas a través de las figuras contrapuestas de Batman y Superman. El vestuario, especialmente el de los superhéroes, es magistral. Jamás creí que vería la armadura de Batman recreada de una manera tan impactante e intimidatoria como en esta película, ni la vestimenta de Wonder Woman tan indómita y guerrera como lo es la propia Diana Prince. Ni qué decir tiene que los efectos visuales son impresionantes (si exceptuamos algún momentillo donde flojea el CGI de Doomsday, que más bien parece un troll de El Señor de los Anillos), y sirven a su propósito de redondear la última hora del film con algunos de los momentos más espectaculares del cine de superhéroes (y, en general, del cine de acción) en toda su historia.

¿Es un problema que la película sea oscura, tanto temática como visualmente? Mi respuesta es un rotundo NO, y esto me sirve como pretexto para reivindicar la diversidad en el cine de superhéroes. La personalidad artística que transmite Zack Snyder es avasalladora (tal vez demasiado para muchos), y reviste a sus personajes de un aura de grandilocuencia y solemnidad que muchos fans de la vertiente más ligera y despreocupada de este género pueden encontrar hasta rídicula. No tengo ningún problema con éso. Como bien dijo mi venerado Clint Eastwood, las opiniones son como los culos. Cada uno tenemos una. Y todas son igualmente respetables. Sin embargo, lo que me entristece y me exaspera a partes iguales es que algunos espectadores (en parte fans de los cómics y conocedores del género, y en parte críticos intransigentes y sin capacidad de análisis objetivo) traten de establecer cómo debe ser el cine de superhéroes de una manera inamovible y dogmática. Aparte de ignorar la gran variedad de tonos y enfoques que han tenido estos personajes por parte de cada dibujante y guionista que han pasado por sus páginas (algunos de los cuales adoran, paradójicamente), esta actitud irracional y contradictoria no me molestaría si no fuera por el hecho irrefutable de que un importante sector de esta (afortunadamente) minoritaria facción se ha dedicado durante años a generar hostilidades entre fans de la película y de los superhéroes en general que perdura hasta el día de hoy. No negaré que la toxicidad también se ha producido por parte de algunos supuestos fans de Batman vs Superman y del propio Zack Snyder, que se han obcecado incesantemente en polarizar el debate alrededor de esta película y en recurrir a descalificaciones personales y amenazas contra aquellos espectadores que se atrevían a emitir algunas críticas justificadas contra este film; pero como aficionado a todo tipo de cine que simplemente aspira a disfrutar como un niño de las películas protagonizadas por mis superhéroes favoritos de DC, el visionado de la versión Ultimate de Batman v Superman me permitió vivir de primera mano la repugnante y desalentadora campaña de desprestigio que se perpetró contra esta película, contra su director y contra sus actores durante años. No fue suficiente el hecho de que la crítica profesional la denostara esgrimiendo argumentos risibles como que «esta película no tiene chistes», o «esta película no es Deadpool, no ha sabido aprovechar la categoría R (cine para adultos)», sino que se implantó un consenso generalizado e incomprensible acerca de lo terriblemente mala que era esta cinta. No importaba el exquisito trabajo de tantas personas implicadas en su desarrollo, ni el sacrificio personal y laboral de su director y de sus actores, ni su espectacular banda sonora, ni el afecto que mostraron todos ellos a sus aficionados. Puede que concurrieran otros factores, como el influjo malicioso de las redes sociales y de ese antagonismo social que se traslada a tantos otros ámbitos de nuestra vida y al que ya nos estamos habituando; pero debemos ser responsables y darnos cuenta de que esas actitudes despectivas, injustas e infantiles tienen graves consecuencias. Y no tan sólo a nivel cultural (la mala prensa de esta película instó a la élite directiva de Warner Bros a torpedear el proyecto todavía gestante de Zack Snyder), sino también a nivel personal. El cine debe ser una afición que disfrutemos y compartamos con aquellos a los que queremos; podemos discrepar con muchas o con todas las decisiones que un director o unos guionistas han adoptado en una película o en una serie, pero nunca se debe recurrir a las extorsiones (verbales o escritas) ni a la burla malintencionada. Soy el primero que se ríe de sí mismo y de la mayoría de las simpáticas parodias que se hicieron de esta película en su momento, pero no comparto ni justifico las actitudes de aquellas personas que humillaron a Zack Snyder, a Ben Affleck, a los fans de sus películas o a aquellas personas que, humildemente y con encomiable sinceridad, admitieron que esta película era buena pero no habían conectado con ella ni con su tono trágico y adulto. Incluso obras maestras incuestionables como El Caballero Oscuro o Blade Runner fueron menospreciadas en su momento, pero creo estar en lo cierto cuando afirmo que nunca se había generado una corriente de crueldad y estupidez humanas tan lamentable como la que se ocasionó tras el estreno de esta película. Creo que todos debemos meditar sobre ello, y tratar de ser más tolerantes con los que no piensan como nosotros.

Batman vs Superman (2016) - Battle with Doomsday - Pure Action [1080p] -  YouTube
Nunca habíamos visto a la Trinidad en cines en todo su esplendor. Snyder nos obsequia con una espectacular secuencia de pelea que resarce ese vacío con creces, y nos demuestra que pocos directores pueden presumir de su habilidad para rodar este tipo de batallas grandilocuentes y estruendosas.
FUENTE: https://www.youtube.com/

Y esperando que podáis disculpar mi necesario sermón previo, seguimos con las virtudes este film. Batman vs Superman no sería lo mismo sin la sobresaliente banda sonora de Hans Zimmer y Junkie XL, que al igual que ocurriera con Man of Steel, intercala con notoria destreza composiciones más dulces o melancólicas (el precioso y tristemente emotivo tema tema «Beautiful Lie», por ejemplo) con temas épicos y operísticos para las secuencias de acción. Debo confesar que mis temas favoritos son el mencionado tema del comienzo del film, el característico de la batalla entre Batman y Superman y sobre todo el «Is She With You» de Wonder Woman. Su irrupción en cierto momento del film es tan imponente y especial, en gran parte, por el empaque que le confiere el acompañamiento musical del tito Hans. Junkie XL, aunque con un estilo similar al de su claro referente musical, le aporta adicionalmente un toque más electrónico y moderno que le viene genial al film. Otra banda sonora de 10 de Hans Zimmer, y van…innumerables.

Un reparto de escándalo

El Superman de Henry Cavill, aún con sus detractores, había convencido a la mayoría del público. Fiel a su instinto, Zack preferiría seleccionar a un nutrido grupo de actores consagrados para que rodeasen a sus protagonistas; pero éstos últimos debían ser los que él mismo considerara idóneos para el papel. Fueran o no famosos. Puede que el fichaje de Ben Affleck como su Batman fuera el que más controversia suscitó, pero también sorprendió la presencia de actores prácticamente desconocidos para el Gran Público como Gal Gadot, Ray Fisher o Ezra Miller interpretando a la mayoría de los héroes más insignes de la factoría DC. Sólo Jesse Eissenberg ejercería de cara conocida en su papel como el villano Lex Luthor, replicando en cierta forma la estrategia que Zack Snyder adoptó con Zod y Michael Shannon en Man of Steel (y que tan buenos resultados le proporcionó).

Batman vs. Superman', tan espectacular como excesiva - RTVE.es
Ben Affleck es un Batman excelente. No es el que esperábamos ni el que asiduamente ha pasado por nuestros cines, pero inequívocamente si es un Batman canónico y respetuoso (a la par que sorprendente).
FUENTE: https://www.rtve.es/

Y empezamos analizando al que fue el fichaje más controvertido de esta película: Ben Affleck. Un actor veterano aunque no especialmente destacable, estaba comenzando a brillar como director y guionista (Adiós Pequeña Adiós, The Town y Argo le avalaban). La mayoría del fandom, acostumbrado a un Christian Bale más joven y esbelto, no terminó de encajar adecuadamente a Ben Affleck para interpretar a Batman ni a un Bruce Wayne carismático. Y, tal y como muchos haters de entonces se han visto exhortados a terminar reconociendo, el bueno de Ben está a un gran nivel. De hecho, pese a que Christian Bale sea mejor actor, esta actuación no desmerece para nada al personaje y me parece que está más que a la altura de lo que cabía exigirle. Sólo basta con observar sus instantes de furia contenida, sus estallidos de cólera y la intensidad de sus miradas, para constatar que estamos ante uno de los mejores papeles de su carrera. Se presenta como un Batman fatigado, hastiado de combatir el crimen en Gotham durante más de 20 años; ha perdido a sus amigos (fijaos en cierto detalle con el traje de Robin), no cesan de surgir nuevos delincuentes y psicópatas pese a que él se afane en capturarlos y recluirlos, y su vida personal está lastrada por la soledad. Solo su fiel Alfred (Jeremy Irons) permanece a su lado, el cual también por cierto se aproxima más al ayudante todoterreno que aparece en muchos cómics del personaje que al elegante mayordomo británico de la versión de Christopher Nolan. Este Caballero de la Noche psicológicamente desgastado, frustrado ante la certeza de la futilidad de su labor como vigilante, es el que se topa de improviso con la presencia de un alienígena que va a alterar todavía más su desequilibrio mental.

El resto del reparto tampoco le va a la zaga al bueno de Ben. Henry Cavill mejora ligeramente su trabajo como un Superman sufridor y entregado a la causa (se le ve más asentado y cómodo); Amy Adams (Lois Lane) repite en su papel y despliega todavía más de su infinito arsenal de recursos de sensacional actriz (por nombre y trayectoria, la mejor del reparto junto con la siguiente que voy a enumerar); Diane Lane constata que tenemos a la Martha Kent definitiva, robando protagonismo a cualquiera que se atreva a compartir plano con ella; Gal Gadot, pese a las dudas, resultó erigirse como una de las sorpresas más agradables de la película; Lawrence Fishburne (Perry White) y especialmente Holly Hunter (como la senadora Finch) están perfectos y convincentes en sus respectivos papeles; Scoot McNairy (Wallace Keefe) sabe interiorizar y expresar con notable habilidad el tortuoso camino anímico que recorre su personaje; y Jesse Eissenberg, pese a mostrar ciertos indicios de sobreactuación, ejecuta con maestría a un Lex Luthor distinto y ajustado a los empresarios megalómanos de nuestros tiempos modernos. Si habéis visto La Red Social de David Fincher, entenderéis perfectamente qué estilo de Lex Luthor quería exponer Zack Snyder. Y pese a que en algún que otro momento puntual me pueda abrumar por su histrionismo, en general sobresale como un antagonista peligroso y tremendamente inteligente. Tras varios visionados me ha ido convenciendo más, y actualmente lo considero un gran villano al nivel de los mejores del género. Sólo le falta un ápice más de desarrollo emocional y de trasfondo a su Lex Luthor para llegar a fascinarme tanto como lo hizo el Zod de Michael Shannon.

Zack Snyder explica la extraña pesadilla de Bruce Wayne en Batman v Superman  | Código Espagueti
En su Justice League podremos ver más de esta inquietante y enigmática secuencia (que contiene, para mí, la pelea mejor coreografiada de toda la película junto a la que transcurre en cierto almacén industrial).
FUENTE: https://codigoespagueti.com/

Una historia más profunda y compleja de lo que aparenta

Muchos espectadores (yo incluido) teníamos el prejuicio preconcebido de que el guion esta película no sería más que un simple pretexto plano y sin interés para poder enfrentar a los dos grandes superhéroes de DC en una épica y ostentosa batalla. Y pese a que muchos todavía pretenden hacer creer éso a cualquier despistado que pase por delante de ellos, nada más lejos de la realidad. La trama de Batman v Superman es adulta y densa, con una estructura articulada en torno a una investigación a tres bandas: el thriller periodístico de Lois Lane tratando de desentrañar las artimañas subrepticias de Lex Luthor, la película de espionaje e infiltración de Bruce Wayne/Batman intentado erradicar las amenazas a la relativa paz de Gotham; y un Clark Kent/Superman apocado y que intenta preservar su optimismo y humanidad frente a una sociedad que le rechaza, y ante el hostigamiento persistente de un Batman cada vez más enloquecido y vengativo. Por no hablar de las reflexiones sobre el poder, la naturaleza humana, los «chanchullos» políticos, la corrupción, la dualidad libertad-seguridad, la trascendencia de los traumas del pasado y los devastadores efectos de no superarlos, la irracionalidad de la xenofobia, el peligro asociado a divinizar a cualquier persona… Podríamos seguir así durante horas, pero prefiero no aburriros y daros algunas pinceladas en el territorio de SPOILERS. Me limitaré a afirmar sin vacilar que este guion de Chris Terrio y David Goyer es sobresaliente, apenas deja flecos importantes en su argumento y nos plantea conflictos y dilemas morales que trascienden el género superheroico con una profusión de capas de profundidad comparable (aunque desde una perspectiva distinta) a la de El Caballero Oscuro. Ni más ni menos. No me da reparo alguno el ser tan tajante en este sentido, ya que se han dicho muchas burradas y mentiras acerca de la historia que transcurre en Batman vs Superman. Y como creo que queda muy latente en toda esta crítica, estoy haciendo conjuntamente crítica y reivindicación de este film porque lo estimo imprescindible y una deuda de justicia (😉) hacia todos los hombres y mujeres que formaron parte de este valiente proyecto. Ahí queda. Si fuera plenamente objetivo con esta película tal vez debería darle medio punto menos por algunas irregularidades o problemas de consistencia interna, pero el cine no es sólo pulcritud estética y detallismo narrativo. También incluye lo que te hace sentir, las sensaciones que te transmite y el carácter innovador y revolucionario de lo que estás viendo avanzar ante tus ojos. Así que ahí van mis 5 estrellitas bien hermosas para Batman vs Superman. Y lo hago con el orgullo y el cariño de un fan que ama esta película y todo lo que representa, así como el punto más dramático de su evolución más luminosa que veremos en Justice League.

NOTA: 9,8


TRAILER:

Y ahora tened cuidado, chicos, que vamos a entrar de lleno en la sección de SPOILERS a cascoporro y sin piedad ninguna. Los que aún no hayáis tenido el placer de disfrutarla ya estáis tardando en echarle un buen ojo para ir completamente preparados al que posiblemente sea el evento cinematográfico más relevante del año.

¡¡¡¡¡SPOILER ALERT!!!!!! ¡¡¡DANGER!!!

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es danger-1.png

El hombre contra Dios

La premisa central de Batman vs Superman reside en el conflicto que se genera entre la humanidad (como conjunto, y simbolizada en la figura de Batman) y la figura divina y extraterrestre de Superman (que en esta película es mostrado más que nunca como una suerte de Jesucristo laico). Conectando directamente, en un ejercicio de reseñable brillantez narrativa, con los acontecimientos sucedidos en la precedente Man of Steel, la película no vacila a la hora de mostrarnos la contienda entre Zod y Kal-El desde la perspectiva de los habitantes de Metrópolis; concretamente, desde la visión de un Bruce Wayne que asiste desconcertado a semejante devastación. Esta pelea entre seres sobrehumanos despierta en Batman una doble animadversión: la reticencia natural que predispone a rechazar lo desconocido, especialmente cuando escapa al entendimiento humano (resonando como un eco de aquella insigne frase de Martha Kent: «A la gente le da miedo lo que no comprende»); y la cólera ante la terrible destrucción que están provocando esas dos criaturas, ocasionando la muerte de inocentes que incluso llegan a compartir vínculos laborales y familiares con el propio Wayne. Es aquí donde se materializa la chispa del enfrentamiento entre ambos superhéroes, que se propagará cual sofocante incendio a raíz de las estratagemas minuciosamente urdidas por Lex Luthor; y también donde uno de los principales instrumentos del villano, Wallace Keefe, sufrirá un accidente que le condenará a una vida de tristeza y resentimiento contra Superman. Resulta curioso el paralelismo entre este personaje y Batman: ambos detestan a Superman, ambos están dispuestos a dañarle, y ambos son utilizados por Lex Luthor en su propio beneficio. No obstante, la humanidad que todavía perdura en el corazón de Bruce Wayne (cuando Superman y Lois apelan a su empatía y derriban su visión distorsionada de Superman) le impide terminar falleciendo al servicio del insidioso Luthor.

Batman v Superman: Zack Snyder explicó el verdadero significado de la  escena de "Martha"
Son innumerables los memes que han surgido del momento Martha (que nos ha dado gloriosos gags como el de la genialmente gamberra Deadpool 2), pero lo que yo veo objetivamente es una catarsis narrativa de manual. Superman ha sido derrotado y puesto al límite. Masculla entre susurros el nombre de su madre y la necesidad de salvarla (como hiciera el propio Thomas Wayne con su mujer) mientras Lois contiene el arranque de furia del Caballero Oscuro: Batman, cuya esencia como personaje orbita en torno a su trauma imperecedero con el asesinato de sus padres, se ve a sí mismo como aquel infame asaltante que tanto daño le hizo en el pasado. Y al descubrir la humanidad innata de Superman, y desmoronarse su concepción del kryptoniano como un ser egoísta y caso totalitario, repara en el horrible error que está cometiendo y se detiene. El Batman pesimista y cruel ha muerto, y se engendra el Batman optimista y esperanzado por encontrar a otros superhéroes que puedan ayudarle a proseguir su misión de proteger a la humanidad para evitar que haya más «Marthas» amenazadas por el mal. Muchos odian este momento, pero a mí me apasiona. Desconozco si en algún cómic habían reparado en esta similaridad entre los nombres de las madres de ambos protagonistas, pero este audaz detalle me hizo recordar a las referencias comiqueras más ingeniosas de Los Vengadores: Endgame.
FUENTE: https://latam.ign.com/batman-v-superman-dawn-of-justice

Y si Batman necesita remover los cimientos más tormentosos de su pasado para admitir la reconocer la bondad de Superman, gran parte de la humanidad teme su poder y desea controlarlo (las autoridades políticas y un sector de los medios de comunicación) o destruirlo. Mientras que la senadora Finch enarbola la bandera de la democracia y la soberanía popular para someter a Superman al escrutinio del Estado, Lex Luthor halla en el kryptoniano una amenaza incontestable a su afán de poder y dominación. Al tiempo que la primera es intransigente con la libertad individual plena de la que hasta el momento estaba gozando Superman pero incapaz de vulnerar su propio código moral, tanto Lex Luthor como sus aliados políticos (compañeros de la senadora) no dudan en cometer atrocidades o conceder privilegios inadmisibles a sus «lobbys» de turno para perseguir sus propios objetivos personales. La senadora Finch encuentra su redención cuando la joven testigo africana le confiesa la extorsión de Luthor; pese a ello, podemos decir que su catarsis sobreviene demasiado tarde, ya que Lex Luthor ya se ha anticipado a su reacción y la ha envuelto en el atentado del Capitolio. Una muerte simbólica, acaecida en el centro físico de la democracia que tanto venera.

En cuanto al propio Luthor, hallamos aquí al representante de la parte más codiciosa, maquiavélica e inmoral de la humanidad. Zack Snyder decidió distanciarse de interpretaciones más clásicas de los cómics (el archienemigo de Superman solía ser un hombre o bien maduro y reflexivo, o bien un cliché de supervillano perverso casi humorístico), para enfocarle como un magnate empresarial más afín a nuestra era. Podemos ver reflejado en este Lex Luthor a un Elon Musk, Mark Zuckerberg o Donald Trump cualquiera: ricos, poderosos, algunos de ellos jóvenes, ambiciosos y con ciertos matices mesiánicos y/o sociópatas. Desde el inicio de la trama se va revelando paulatinamente el plan de Luthor: conocedor de la identidad de Batman (el único fleco narrativo que le veo a su plan), utiliza a Lois Lane para corroborar si efectivamente Clark Kent y Superman son la misma persona. Cuando lo verifica, de paso, implica a Superman en una masacre orquestada por él mismo y sus mercenarios, y con la cooperación involuntaria de la inteligencia estadounidense que (como siempre) tiene la maldita costumbre de meter sus narices en los conflictos políticos de otros países. Aprovechando los errores de Batman (su frustración le impulsa a marcar a los criminales, lo cual es utilizado por Luthor para matarlos y darle fama de asesino al hombre murciélago) y las debilidades de Superman (su protección infatigable a Lois Lane, su vulnerabilidad ante la kryptonita, el plomo que le impide utilizar su visión de rayos X…) el perspicaz villano consigue acrecentar las hostilidades generadas entre ellos hasta el punto de sumergirlos en un duelo a muerte. Pese a todo ello, Lex no es perfecto. Su inteligencia sobrepasa holgadamente sus capacidades físicas, y eso le irrita hasta el punto de forzarle a cometer errores (este sentimiento es el que le insta a interrumpir su discurso durante la gala y a quedarse absorto en sus pensamientos): piensa que Batman y la kryptonita serán suficientes para derrotar a Superman; cree que la senda de autodestrucción de Batman es un camino sin retorno; y presupone que, al incorporar su ADN al de Doomsday, va a obedecerle como ya habían hecho (sin desearlo realmente) los dos superhéroes protagonistas. Esa exceso de suficiencia y de confianza es lo que resultará en su perdición.

Dios ha muerto

La humanidad en bloque no redime a Superman hasta que no muere para salvarla. Es así de triste, pero estamos más que acostumbrados a no valorar realmente a las personas ni ensalzar sus virtudes hasta que fallecen. El ser humano ha estado dividido, polarizado hasta el extremo, entre los partidarios de Superman (algunos creyentes en su benevolencia, otros conversos tras haber sido ayudados por él, unos por fe y los otros por interés) y sus detractores. El sacrificio de Superman, igual que el sacrificio de Jesucristo, es lo que le otorgó una veneración más unánime, y el acto que unificó a un colectivo fracturado para reconducirle por el camino de la salvación (tanto metafórica como real, tal y como veremos en Justice League). He parafraseado en el título la afamada frase pronunciada por el filósofo Friedrich Nietzsche por una razón: los superhéroes se ajustan relativamente a su descripción del superhombre, hasta el punto de que han reemplazado a los dioses tradicionales construyendo un panteón propio y tangible (al menos en la realista sociedad que se plasma en la película). Ya no hace falta que creamos en lo que no podemos ver ni tocar, porque los propios participantes del Día de Muertos donde Superman acude al rescate pueden ver y tocar a su ídolo. Superman se descubre ante la sociedad humana a una edad parecida a la de Jesucristo. Materializa milagros, lleva a cabo prodigios fuera del alcance de cualquier ser vivo sobre la faz de la Tierra, es traicionado y finalmente asesinado. Y el legado que deja a la humanidad, a la espera de su regreso, es de duelo y de esperanza: duelo por la pérdida de su más preciado defensor, pero esperanza ante un futuro resplandeciente donde podemos renacer más fuertes y unidos.

El hombre puede ser bueno

Y así es como concluye Batman v Superman: con un mensaje optimista y luminoso proferido en boca del que durante gran parte del metraje del film había sido adalid de la discordia y el pesimismo: Bruce Wayne (Batman):

El hombre aún es bueno. Luchamos, matamos, nos traicionamos el uno al otro. Pero podemos reconstruir, podemos mejorar, tenemos que hacerlo y lo haremos.

Batman ha sido puesto a prueba, ha sido arrastrado por sus experiencias pasadas y su rivalidad con Superman a llevar al límite su estricto código moral y su propia integridad física; pero la esperanza ante un futuro mejor es lo que le ha hecho salir victorioso de tan dificultosa guerra: contra sus fantasmas, contra Lex Luthor y contra un Superman enardecido por las mentiras del supervillano. Ahora percibe a Superman como lo que es: un alienígena criado en la Tierra, y que posee las mismas inquietudes, los mismos temores, los mismo sueños y los mismos vínculos emocionales que cualquier otro ser humano. Una analogía perfectamente extrapolable a esas personas a las que empezamos observando con el recelo típico de los que parecen ser distintos a nosotros, del «extranjero»; pero con los que finalmente empatizaremos si evidencian en cierta medida ser nuestros semejantes en sus opiniones y deseos. Batman ha pasado de odiarle a admirarle y tomarle como ejemplo para fundar una sociedad de metahumanos y héroes necesarios para salvaguardar la paz y el progreso de la humanidad. Batman v Superman nos traslada el mensaje de que aunque los humanos podemos ser mezquinos, malvados, codiciosos, mentirosos y violentos, no excluye que podamos y debamos expresar nuestro lado luminoso: nuestra empatía, nuestro altruismo, nuestra dedicación, nuestro cariño, nuestra bondad y nuestra esperanza. Porque si en Krypton la S simboliza la esperanza, en la Tierra es Superman el que nos la ha traído cuando creíamos haberla perdido.

ÚLTIMA HORA: Natasha Lyonne protagonizará «Poker Face», la nueva serie de misterio de Rian Johnson

Previous article

ÚLTIMA HORA: Kevin Feige niega que Chris Evans regrese como Capitán América al MCU

Next article

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Login/Sign up